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lunes, 30 de diciembre de 2019

JOSÉ ANTONIO REYES, DE TAL PALO, TAL ASTILLA

En estos días, una navidad más, pudimos disfrutar de la Liga Promises, torneo infantil de fútbol organizado por la Fundación del conocido presentador de radio, José Ramón de la Morena. 

Este año el ganador ha sido el Real Madrid, y tanto en el equipo como en el torneo ha destacado José Antonio Reyes López, hijo del fallecido jugador entre otros del Sevilla FC y el Real Madrid, José Antonio Reyes. 

El chaval que tras el fallecimiento de su padre llegó al club merengue de la mano de Florentino Pérez que le amparó y decidió ocuparse de él en todo lo posible, y con el 7 a la espalda, ha destacado en la delantera blanca, firmando más de media decena de goles a lo largo de este torneo, goles que le han valido para ganarlo, y además para llevarse los premios individuales al mayor goleador del mismo con la bota de oro, y al mejor jugador del campeonato. 

Bien ganados los tiene tras tantas dianas y con tanta presencia como tuvo en todo minuto jugado, no en vano fue titular tanto en la semifinal contra el Villarreal, como en la misma final que disputo contra el equipo de su tierra y de su padre, el Sevilla, quien antes de disputarla, le homenajeó con una camiseta. José Antonio Reyes López pinta muy bien, tiene mucho fútbol y clase, y de mantenerse así, su futuro profesional parece tener muy buen camino. 

Aún es pronto para decir tanto, pero pinta bien este chaval.

jueves, 19 de diciembre de 2019

EN EL CESPED, EL CLÁSICO LE GANÓ EL FÚTBOL

Muchas cosas se pueden decir y se dicen del clásico de anoche, pero una sobre todas ellas está clara, a pesar del intento ridículo de independentistas y del Tsunami Democrátic que se quedó en tormentilla dentro del Camp Nou con numeritos que rayaban lo infantil lanzando balones al campo, acto que en una muy buena realización televisiva no se vio, al igual que no se vio el cartelito referente a España, el fútbol ganó, ganó porque nada impidió en ningún momento la disputa y el disfrute del partido, ganó porque fue en esos términos un partido tranquilo sin más incidencias que las deportivas y futbolísticas, y con eso ganamos todos. 

Tampoco nos enteramos los que lo seguimos por televisión, de los consabidos cánticos de estos grupetes, al menos yo no me enteré, aunque tampoco habría hecho nada de haberlos escuchado, creo que solo son ruido que no van a ir a ninguna parte, como no han ido en ocasiones anteriores, y con todo ello gana el fútbol. 

Fue una mala idea haberlo jugado donde se jugó aunque lo normal sea que se juegue ahí, pero no de cualquier manera y cualquier precio, sigo pensando que debieron de haberlo jugado fuera de Cataluña, pero en un mal intento de normalidad que se sabía que no se iba a dar, porque desde sus precedentes nada era normal, con perdón de la expresión, la cagaron. 

Espero que un futuro, ya que esto lamentablemente se repetirá, tomen medidas desde el primer momento, medidas que en lugar de llevar a un aplazamiento, lleven a disputar el encuentro en campo neutral, Sevilla por ejemplo, lejos de todo este esperpento que nos da mala imagen a todos, Cataluña la primera. 

En cualquier caso y de cualquier manera insisto en que en el césped, el clásico le ganó el fútbol.

jueves, 5 de diciembre de 2019

DE EL CÓRDOBA A LA CORDOBESA

Esta tarde en el programa JUGONES de Josep Pedrerol daban la noticia de que el Córdoba CF desaparecerá como tal y pasará a llamarse Unión Deportiva Cordobesa, y todo debido a la mala situación que su último presidente, Jesús León que fue detenido por delitos económicos y que parece haber dejado al club en ruina, tanto así que sus administradores se han visto obligados a refundarlo bajo el nombre de Unión Deportiva Cordobesa. 

Esta situación para el club andaluz no es nueva, ya venía mal con los anteriores dirigentes que acabaron vendiéndolo, y Jesús León que parecía el salvador del club, lo ha rematado, dejándo el club a la deriva. Lamentablemente la mayoría de los clubes de fútbol en España están en manos de quien más pasta ponga y hay gente como este señor que se compra un club como si fuera un juguete y con el tiempo, poco tiempo, lo rompe o simplemente se cansa y deja de jugar con él. 

Les da igual el club, les da igual la gente, su afición y la ciudad en sí, solo van a hacer sus trapicheos, como ha sido el caso de Jesús León con el Córdoba. Golfos que juega a malotes y arrasan allá por donde pasan sin mirar donde pisan. 

¿Y ahora qué?, ahora a esperar a que la refundación del club le mantenga a flote y no le haga desaparecer junto a su historia, que mejor o peor es suya, suya y de los cordobeses y de quienes de alguna forma estamos conectados a ella y nos duele ver al club en esa situación, y a esperar que su afición, a pesar de todo, les siga y les anime, y que cada 15 días llenen el estadio. Y digo esperar porque tampoco se les puede pedir más de lo que dan, demasiado ante tanto desastre. 

Ahora pasaremos de seguir al Córdoba, a seguir a la Cordobesa, esperando que la refloten del todo y algún día vuelva a ser el Córdoba que nos han quitado.