Tuvo que ser este año tan extraño y con este final de temporada tan atípico, en la burbúja de Orlando, y sin la presencia de Kobe y su hija Gianna que a buen seguro les vieron y empujaron para que anoche, si lograsen la victoria que sentenciaran a Miami. Después de 32 finales jugadas, y ahora ya con 17 títulos en su palmarés, Los Ángeles Lakers, los mismos que tienen los Boston Celtics, ahora si, se vuelven a poner el anillo en el dedo. Cuarto anillo para LeBron James, que además logró su cuarto MVP, acercándose seriamente al legendario Michael Jordan y a Scottie Pippen con 6 anillos, y a Magic Johnson con 5. Ahora se abre, o se intensifica el debate sobre quien es el mejor jugador de la historia, Michael Jordan o LeBron James, yo creo que ese debate no tiene cabida hasta que el jugador de Lakers iguale al mítico jugador de los Bulls en anillos, pero sin duda, y más allá de quien es el mejor, LeBron James puede entrar ya en el Salón de la Fama de la NBA, ya es historia de la mejor liga del mundo, y quien sabe cuanto le quede aún por escribir en esa gran historia.
Casi un año ha durado esta extraña temporada, un año con cuatro meses de parón. Ni Walt Disney se imaginó que algún día la gran NBA terminaría en su casa y de esta manera, en una burbúja y sin público de cuerpo presente. Ahora, celebración, descanso y a esperar a la nueva temporada que posiblemente sea en Enero, aunque todavía no está nada claro ese inicio, ni el cuando ni el como. Solo sabemos una cosa, LOS ÁNGELES LAKERS son CAMPEONES UNA DÉCADA DESPUÉS.

