La liga inició la cuenta atrás con la primera de las once jornadas que quedaban por jugarse, y lo ha hecho dejándonos muchas cosas en pocos días y entre estadios vacíos. Es cierto que el fútbol se ve raro sin público, se ve y se oye raro, se oye todo lo que antes no escuchabamos, no es lo mismo sin el ambiente de la gente, pareciera que asistieramos a los entrenamientos, pero se puede ver, y de cualquier modo y en cualquier lugar, fútbol es fútbol.
La primera de esas once jornadas, la jornada 28 que ayer terminó nos dejó en primera instancia a un Sevilla superior a un Betis, que si bien se vio perjudicado por un penalti muy cuestionable, no tuvo un juego muy brillante, ni juego ni balón, tal fue así que el propio Rubi no pudo esconderlo, un Rubi que hoy ya le dicen estar cuestionado y bajo ultimatum, y ya suena Marcelino García Toral para suplirle en el banquillo verdiblanco. Más allá del derbi sevillano, pudimos ver a un Barça al que pareciera no haberle afectado tanto este tiempo de confinamiento, no tanto como lloró Setién, ni el confinamiento ni los cinco cambios que tanto decía que le podían afectar, y en su partido frente al Mallorca, fue muy superior a este, y le goleó por 4-0, algo previsible, teniendo en cuenta la temporada que hasta el parón llevaban uno y otro equipo.
Además de estos dos encuentros, la cuenta atras de la liga nos dejó un Athletic - Atléti que probablemente no dejó satisfecho a ninguno de los dos equipos con ese empate a 1 en el que se adelantaron los leones después de un asedio a la portería de Oblak, aunque ese sabor a dulce del gol les duró poco, ya que casi de inmediato se vieron igualados en el marcador, los colchoneros que pierden una buena oportunidad de engancharse y subir pisos en su lucha por estar en Europa, sobre todo en Champions. Y tras este partido, nos llegó esperado reinicio del Real Madrid frente al Eibar, en el que pudimos ver a un Real Madrid goleador que prácticamente finiquitó el partido en la primera parte, yendo al descanso con un 3-0 en el marcador, resultado con el que bajaron unas marchas en la segunda parte, algo habitual en ellos, posibilitando que el Eibar recortara distancias en el marcador, lo que les supuso a los blancos una bronca de Zidane en el parón para beber, por la relajación que veía en el equipo, aunque al final el partido cayó del lado de los merengues, llevándose los tres puntos.
Muchas cosas en pocos días, muchas cosas y poco tiempo para recuperarse de ellas, pues hoy mismo tenemos el inicio de la segunda jornada de este reinicio liguero y no da para mucha recuperación anímica, los equipos tienen apenas tres días para recuperarse y pensar en el siguiente partido en un fin de liga express.
La liga inició la cuenta atrás.

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