Se consumó lo que parecía casi inevitable salvo sorpresa, el Real Madrid, una jornada antes de terminar la liga, y tras ganar con el acostumbrado sufrimiento final de partido al Villarreal, se proclamó campeón de liga, sumando así su trigésimo cuarta copa liguera a su palmarés.
Muchos esperaban que se repetiera la liga de Tenerife en la que el Real Madrid perdía la liga en el último partido, proclamando campeón al FC Barcelona, pero no pudo ser, los elementos no se alinearon en esa dirección, y no solo porque el equipo canario haga mucho tiempo que no juega en primera, sino porque además de darse la victoria blanca que ante cualquier otro resultado le proclamaba campeón, se dio la gran sorpresa de que los blaugrana cayeron contra pronóstico ante el Osasuan de Joseba Arrasate, lo cual, aunque los blancos hubiesen perdido o empatado, les proclamaba igualmente, campeones de liga.
La derrota culé ante los rojillos consumó la mala dinámica que han llevado estos estos 10 partidos disputados, haciéndo que el desastroso final de liga sea aún mayor, desastre que se vio reflejado en la cara de su capitán y máxima estrella, Leo Messi, que ante los medios de comunicación, expresó su frustración y la realidad de un equipo que siempre se escudó en los arbitrajes y el VAR. Sin embargo, el argentino no puso paños calientes ni excusas, dejando bien clara la situación real del equipo:
Ya dije que jugando así no ganaríamos la Champions y no nos ha alcanzado ni para la Liga. Y si seguimos así no ganaremos al Nápoles. No queríamos terminarlo de esta manera, pero este partido marca como fue todo el año: un equipo débil al que le ganan por intensidad y por ganas. El Madrid hizo lo suyo, desde el parón hasta ahora no perdió y tiene mucho mérito pero nosotros pusimos de nuestra parte. Tenemos que hacer autocrítica global, somos el Barça y estamos obligados a mirar por nosotros y no el rival.
Ahora su entrenador, Quique Setién está en la picota, y muchos piensan que puede no llegar al reinicio de la Champions en el banquillo culé, hay quien dice que ya le tenían que haber cesado, que puede ocupar el cargo de entrenador culé ni un día más, pero..., ¿toda la culpa es suya?. Parece bastante claro que se puede decir que su etapa de blaugrana está siendo un fracaso, pero cabe recordar que le ficharon en Enero tras cesar a Valverde, entonces..., ¿todos los males vinieron o empezaron con él?, ¿o ya había problemas y pasaban cosas con Valverde?, porque, digo yo, que no todo el problema será el entrenador, que está claro que no tiene autoridad ninguna en esa plantilla, se ve reflejado en cada pausa de hidratación, donde nadie le mira ni le hace caso cuando habla, de echo ya ni habla, hablan todos menos él, pero el problema, es más profundo que la figura del entrenador. La mala imágen del vestuario donde se le ha visto desconectado, con un Piqué yendo y saliendo en bicicleta de los partidos, o haciéndo wakesurfing cuando el regimen interno del club lo prohibe, es un claro ejemplo; o el bostezo de Arthur, que habiéndose consumado su fichaje por la Juventus, está totalmente desconectado del Barcelona; y tenemos a un Messi que por mucho que quiera seguir dando, ya no es el Messi de hace cinco o ni mucho menos diez años, además está la mala gestión de la directiva que ha ido de tropezón en tropezón, como cuando quisieron ocultar su negociación con Xavi para suplir a Setién y salió el ex-jugador a decir que si habían hablado. Y por ahí empieza todo, por una mala gestión de la directiva, malos fichajes que no dan el nivel, empezando por el del entrenador; es como un castillo de naipes en el que la carta de arriba, en este caso la directiva, se cae y desploma todo lo demás. Ahora, dice Messi, les toca reflexionar y hacer autocrítica, y la plantilla quizá la haga, la directiva que se empeña en agotar mandato, no. Veremos si tal reflexión y autocrítica les sirve de algo y ante el Nápoles les da resultado, o si por el contrario, esta debacle donde su máximo rival se ha proclamado campeón del título que tantas veces han ganado ellos, les pasa factura, lo que les dejaría fuera de lo único que les puede maquillar o salvar este final de temporada.
Algunos no dicen que el Real Madrid haya ganado la liga, dicen que la ha perdido el Barça, como si hubiesen dependido de ellos mismos para ganarla, y no ha sido así, los merengues dependían de si mismos para ganarla, su diferencia de cuatro puntos así lo decía, y la presión que decían que tendrían los blancos por jugar después que los culés, la acabaron teniendo estos, y no la han sabido llevar, les ha pesado la distancia que ha ido a mas en estas jornadas a las que han tenido que ver como les daban la vuelta como un calcetín. Los chicos de Zizou solo han tenido que pensar en si mismos, solo en ganar sus partidos, y como dice El Cholo, ir partido a partido, y así, han ganado 10 de 10, treinta puntos de treinta posibles, y pueden redondearlo el Domingo frente a un Leganés que puede acabar haciendo el milagro de salvarse del descenso que finalmente no pudieron evitar Espanyol y Mallorca. Por todo ello, no hay que quitarle mérito a los blancos, ni a Zidane, que a pesar de que algunos se empecinen de hablar de él como alineador o de hablar de flores, ha demostrado una vez más ser un gran entrenador, no solo por los once títulos que lleva en su palmarés y estar a tres de igualar al mítico Miguel Muñoz, sino porque otra vez a logrado que a pesar de todo lo que se ha dicho, a pesar de los Bale, James o Brahim, todos están con él a una, todos les escuchan y creen en el francés, se los ha vuelto a ganar, les ha vuelto a convencer de que podían ser campeones a pesar de todo el sufrimiento y ruido de alrededor, y les ha hecho campeones, y quien sabe si a pesar de todo lo que se dice y de toda la dificultad, le lleve a Lisboa.
Ahora se escribirá mucho, dirá y se debatirá, pero lo único cierto es que solo queda una cosa por hacer, felicitar al R34l Madrid, Campeón de liga.


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