En este año tan atípico, los campeonatos de motor van llegando a su fin, y en ese final de temporada, este fin de semana pasado, nos dejó dos campeones con el título en la mano, Joan Mir en MotoGP y Lewis Hamilton en Fórmula1.
Joan Mir logró proclamarse campeón en Moto GP, en un año en el que el mundial se ha disputado en extrañas circunstancias, tanto por la pandemia como por la ausencia de Marc Márquez, que en las primeras carreras tuvo una dura caída que le dejaba una grave lesión en el brazo y que le obligaría a pasar por el quirófano hasta en dos ocasiones, alejándole definitivamente de los circuitos, dejando un mundial totalmente abierto, hasta que el Joan Mir se terminó quedando con él. Varios fueron los pilotos que lo lideraron desde que Fabio Quartararo, quien parecía que sucedería a Márquez en la consecución del mundial, fuera el primero de los pilotos en ponerse lider en las primeras carreras. No quiero quitarle mérito a Joan que ha sido justo ganador, pero seguro que no somos pocos los que pensamos que con Marc, el final del campeonato habría sido otro, y dado el baile de líderes que ha tenido, si este vuelve recuperado del brazo al 100%, seguramente sea claro favorito a ganarlo el año que viene. Mientras tanto, felicitemos al justo y flamante campeón Joan Mir.
Lewis Hamilton ha ganado su séptimo campeonato del mundo en Fórmula1, igualando al mítico Michael Schumacher. No creo que sorprenda a casi nadie su aplastante victoria y dominio sobre los demás, se veía venir de lejos, y es que el inglés, además de ser cuanto menos, un buen piloto, tiene el mejor coche de la parrilla. Hace poco Carlos Sainz Jr, dijo que cualquier piloto con el coche de Lewis, habría ganado el mundial. Posiblemente si, sin duda es más fácil ganar con el mejor coche, pero también hay que saber hacer el mejor coche, saber ponerlo a punto, y no sé si cualquier piloto del mundial, lo habría hecho. También creo bastante posible que si sentásemos al piloto inglés en uno de los coches que hayan quedado últimos en la clasificación, no habría ganado el mundial, porque todo en general habría sido muy distinto, pero estoy casi seguro de que habría hecho del coche, un coche mejor. En cualquier caso, por mucho que escribamos y digamos, esto no tiene vuelta de hoja, Hamilton es el campeón indiscutible guste o no, y solo nos queda esperar que con Carlos en Ferrari, el año que viene tengamos un campeonato mucho más disputado y entretenido, y con suerte, el inglés no lo tendrá tan fácil como este año. Ojalá que Fernando Alonso en Renault pueda ponerle un poco de pimienta a la competición, aunque parece bastante dudoso que pueda competir con ambos en este primer año de su vuelta a la F1.
A pesar de todo, el año ha sido entretenido y con suerte, si tenemos a todos los protagonistas a tope, el año que viene lo será aún más.


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