Hoy ha comenzado la recta final de la temporada, y lo ha hecho con uno de los grandes campeonatos de la misma, el Masters de Londres, que se disputa en el Alexandra Palace de Londres obviamente.
Sesión de tarde.- Como banderazo de salida en el Masters, hemos tenido un primer encuentro de altura sobre el tapete, enfrentando al veterano galés Mark Williams (Willow) contra el joven chino, pero ya con cierto bagaje, Yan Bintao. La partida, o el partido que se jugaba al mejor de once frames (tandas), se decantaba de inicio del lado de Yan, que con desventaja en el marcador, le levantaba dos frames al galés. Tras el 2-0 inicial, Mark Williams recortaba distancias, poniendo el marcador en 2-1. En el último frame que se jugaba antes del descanso (en las partidas largas se hace un descanso de 15 minutos a los cuatro frames), Willow, como apodan a Mark Williams, dejaría el marcador en 3-1, y lo haría finalizando esa mesa jugándose un bolón a una mano con la bola rosa a la banda derecha que espolearía al público londinense, que durante el encuentro se mostraría claramente en favor del galés.
Tras el descanso de 15 minutos, sería Yan Bintao quien recortaría distancias poniéndo el empate a tres en el luminoso, sin embargo Mark Williams se encargaría de que ese pequeño respiro que cogía su rival, no durase mucha, ya que llegaría a poner el marcador en un 4-3 e incluso un 5-3, apretando a Yan Bintao contra las cuerdas. A pesar de la presión que el jugador chino tenía en ese momento, este no se rendiría y se pondría 5-4, plantando batalla sobre el verde del Alexandra Palace. Pero Mark Williams, es mucho Mark Williams, y su calidad y experiencia pesarían más y declinarían la balanza en su favor, colocando un resultado final de 6-4, con lo que su oponente, Yan Bintao, quedaría eliminado del torneo a las primeras de cambio. Ahora Mark Williams espera rival en la siguiente fase del Masters de Londres.
Sesión de noche.- La sesión de noche del Masters de Londres nos regaló un enfrentamiento de cierta altura entre Neil Robertson y Anthony McGill. El partido, que como el de la sesión de tarde, iba a once frames, se iniciaba con entradas cortas y con un Neil Robertson a un nivel inferior a lo acostumbrado en él. El australiano no estaba centrado, no le salía nada y casi que acabó pidiendo la hora antes de ir al descanso, tanto así que en el juego largo, estaba desaparecido. Su mala concentración permitió que su rival mandase en el marcador con un inicial 2-0 que sin embargo no pudo mantener en la primera tanda de mesas, por lo que ambos jugadores se fueron al impass de 15 minutos con un resultado de 2-1.
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