Todo esto es muy lícito, pero no todo vale, y menos en un caso como este donde el covid a día de hoy se sigue llevando vidas por centenares, donde quienes lo han superado, lo han pasado muy mal. Y es que no hablamos de una norma escrita solo para el torneo, es una norma nacional que afecta a todo el mundo, hablamos de un problema que de rebrotar, puede repuntar el número de afectados y victimas de un país, y más con esta variante, OMICRON, que se contagia en muy pocos días. Ya lo dijo Rafa Nadal, Novak podría estar jugando el Open sin ningún problema si él hubiese querido, pero ha preferido ir contracorriente y no hacer caso a la norma, y por ello a esta hora está retenido en Melbourne con el visado anulado y con una alta posibilidad de tener que volver por donde vino. Se podría haber ahorrado todo esto con un simple pinchazo.
¿Y ahora qué?, pues ahora a esperar durante todo el fin de semana a que las autoridades competentes resuelvan la situación. Por mi parte, como por parte de muchos la solución es clara y sencilla, sin vacuna, Novak Djokovic debe volver a casa, porque por muy Novak Djokovic y por muy campeón que sea, no puede pasar por encima de todo y de todos, no puede poner en riesgo a los demás por pura rebeldía o simple convencimiento, no todo vale, y alguien debe de decirle: "Novak, las normas son para todos".
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