Quedan horas para el gran clásico de la Supercopa, Madrid-Barça, Barça-Madrid se verán las caras esta noche en una final que ojalá se parezca al derbi del Miércoles frente al Atlético de Madrid, y no solo por el resultado, que también, si no por lo apasionante del choque, por la intensidad, por duelo de goles en ambas porterías.
Ambos llegan de ganar, pero dejando sensaciones muy diferentes, el Real Madrid deja poso de equipo rocoso, de no rendirse aunque vaya perdiendo, bien lo demostró en su semifinal, no bajó los brazos en ningún momento, fue siempre hacia delante en un intercambio de goles en el que se acabó imponiendo. Parece tener claro lo que quiere, y como conseguirlo, la calma y paciencia de Ancelotti se refleja en el equipo, se notan sus tablas, su oficio, y con este, y su juventud, se impone a los demás.
En cambio el Barça deja la sensación de equipo vulnerable, de equipo que, pese a su calidad individual, se puede romper en cualquier momento, no convence, y son más las dudas que deja, que seguridades. El mensaje de Xavi es positivo, y hasta exagerado, dice estar igual e incluso mejor que el Madrid, dice de recuperar el adn Barça esta noche, aunque ya no sabemos bien cual es. Cuando llegó al club blaugrana, hablaba de excelencia, excelencia que aún hoy sigue buscando, la busca intentando revivir el Barça en el que él jugaba, olvidándose de que en este Barça ya no juega él, ni Messi, ni Iniesta..., este no es ese Barça, ni lo va a ser, porque equipos así, no se fabrican en cadena, salen cada muchos años, décadas entre uno y otro. Luego habló de ganar de cualquier manera, están tan necesitados que un 1-0 de equipo pequeño les vale incluso para la final de esta noche, pero si le vale ese resultado, ¿dónde queda la excelencia?, ¿dónde queda el buen juego y ese equipo excelso que goleaba antaño?. Lleva dos hablando de el camino, pero no parece tener muy claro cual es ese camino. No parece tener muy claro que equipo tiene y quiere, no parece tener muy claro el mensaje, hoy adn, mañana ganar de cualquier manera, y no parece saber transmitir ese mensaje, claro que, si no se sabe cual es el mensaje, es difícil saber hacerlo llegar. No parece tener claro nada.
Y así, con la seguridad de uno y las dudas de otro, nos plantamos en la final de la Supercopa de esta noche, con Madrid, Barça y las mil y una noches de Arabia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario